Principales
Documentos Pontificios
•
León XIII, Rerum Novarum, sobre
la situación de los obreros, 1981.
Carta magna de la actividad cristiana en el campo social.
Ante las profundas injusticias contra los trabajadores
provocadas por la revolución industrial, León
XIII promulga la primera encíclica social en la
que propone el principio de colaboración entre
todas las fuerzas sociales, basado en el cumplimiento
de los deberes de los obreros y de los patronos.
• Pío XI, Quadragesimo anno,
sobre el orden social, 1931.
En una época en la que prevalecen los regímenes
totalitarios y se ha agudizado la lucha de clases, Pío
XI propone un nuevo orden social que se distinga por la
reforma de las instituciones y el mejoramiento de las
costumbres. Reafirma el principio de cooperación
para regular las relaciones entre el capital y el trabajo.
Asimismo, defiende el principio de subsidiaridad frente
a los totalitarismos.
•
Pío XII, La Solemnitá,
1941.
Durante la segunda guerra mundial y la reconstrucción
de Europa le corresponde a este Papa pronunciarse sobre
los principios básicos para la instauración
de un nuevo orden social regido por la moral y el derecho,
y centrado en la justicia y en la paz. Para lo cual se
vale de Radiomensajes en el que destaca el mensaje de
navidad de 1941.
•
Juan XXIII, Mater et Magistra, sobre
el orden socioeconómico, 1961.
En un clima de apertura a los procesos democráticos
en diversos países, el inicio de la descolonización
en muchos pueblos y un deshielo en las relaciones este-oeste,
el Papa Juan XXIII destaca la universalización
de la «cuestión social». Frente al
fenómeno de la socialización entendida como
la multiplicación de vínculos sociales en
todos los ámbitos y niveles de la encíclica
invita a llevar a la práctica la colaboración
mundial.
•
Juan XXIII, Pacem in terris,
sobre la paz en la tierra, 1963.
Esta encíclica, promulgada en un contexto
de consolidación del sistema democrático
enmuchos países, de enfrentamiento de lso bloques
políticos, y de proliferación nuclear, es
una síntesis de la doctrina política de
la Iglesia. El tema central del documento es la paz, para
lo cual se propone establecer orden social basado en el
respeto a la verdad, la justicia, la caridad y la libertad.
El fundamento de la paz es el reconocimiento de la dignidad
de la persona humana, que se expresa en un conjunto de
derechos y deberes.
•
Pablo VI, Populorum progressio, sobre
el desarrollo de los pueblos, 1967.
En un contexto de deterioro creciente
de los países subdesarrollados, a la par de una
mayor conciencia de las desigualdades crecientes entre
los países desarrollado y los países subdesarrollados,
Paulo VI propone el camino urgente de una acción
solidaria basado en el desarrollo integral- de todo el
hombre- y solidario – de todos los hombres-. Este
desarrollo es considerado como «el paso de condiciones
de vida menos humanas a condiciones de vida más
humanas».
• Paulo VI, Octogesima adveniens,
sobre la dimensión social del comportamiento
humano, 1971.
Frente a los problemas propios
de la sociedad pos-industrial, marcada por el pluralismo
ideológico, el Papa Pablo VI, con ocasión
del octogésimo aniversario de la Rerum Novarum,
pone de relieve las limitaciones de las ideologías
para responder a los nuevos desafíos y expone la
postura cristiana de cara a los nuevos problemas de la
sociedad moderna. Además, se afirma el pluralismo
de los cristianos en la vida pública y se exhorta
a los creyentes a comprometerse en la acción política.
•
Juan Pablo II, Laborem exercens, sobre
el trabajo humano, 1981.
Se agudiza la crisis que se inicia
en la mitad de la década de los setenta lo que
agrava la dependencia de los países pobres y la
situación insostenible de los países del
este. En esta coyuntura socioeconómica el Papa
dedica una encíclica al tema del trabajo que lo
considera como la clave de toda la cuestión social.
Afirma el trabajo como actividad propia de la persona,
subraya la primacía de la persona sobre la actividad
productiva y propone la importancia de la espiritualidad
del trabajo.
•
Juan Pablo II, Sollicitudo rei socialis,
sobre la solidaridad universal, 1987.
En un ambiente de evidentes síntomas
de distensión entre los bloques capitalistas y
socialistas, y el agravamiento de las diferencias entre
los países ricos y pobres, Juan Pablo II, trata
en este documento, sobre el sentido, las condiciones y
las exigencias de un desarrollo digno del hombre. La encíclica
puntualiza que el verdadero desarrollo no puede limitarse
a la posesión de bienes y servicios, sino que debe
contribuir a la plenitud del ser del hombre y a la consolidación
de la cultura de la solidaridad
•
Juan Pablo II, Centesimus annus, sobre
el orden social, 1991.
En el nuevo contexto internacional
con la caída de los sistemas totalitarios en Europa
del este y la vigencia del capitalismo, el magisterio
pontificio rechaza aquel capitalismo que absolutiza la
libertad económica y advierte sobre la necesidad
de una visión integral de la libertad humana. Esta
doctrina social destaca la importancia de un sistema ético-cultural,
que encauce las distorsiones de la economía de
mercado y de la democracia. Al mismo tiempo, propone una
sociedad basada en el trabajo libre, la empresa y la participación.