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San
José, 1° septiembre de 2006
Discurso
del presidente de la República a los participantes
de la II Semana Social de Costa Rica
“La
II Semana Social es un llamado a descubrir la verdadera
ética de la igualdad”
En el marco de la clausura de la II Semana Social
de Costa Rica, el presidente de la República
Oscar Arias Sánchez aseguró que para
el país dicha Semana Social es: “Un faro
en la tormenta, para encontrar el puerto de paz y
prosperidad que busca nuestra nave, no en vano esta
semana lleva por nombre La ética cristiana:
una luz para el siglo XXI”.
Arias manifestó que en este mundo en el que
día a día se busca una luz para tener
claridad entre el bien y el mal, los seres humanos,
no pueden confiar en que los inmensos cambios científicos
y tecnológicos resolverán automáticamente
los grandes dilemas de la especie: el cómo
hacer posible una convivencia civilizada entre los
pueblos, cada vez más acosada por los fundamentalismos
políticos y religiosos, el cómo realizar
el precepto de los hijos de Dios iguales ante sus
ojos, si en la práctica la desigualdad a escala
global y los fenómenos de miseria continúan
siendo incompatibles con todo lo que se profesa.
El mandatario aseguró que para el país
el ejemplo de Cristo es el único instrumento
en la búsqueda del progreso ético. “Cristo
es la pregunta y la respuesta, es nuestro asombro
y nuestra explicación, en el poder del Evangelio
descansa la milenaria contestación a todas
nuestras interrogantes humanas”, agregó
Arias.
“La naturaleza propia de la Semana Social es
estudiar y reflexionar, pero a la vez, y sobre todo,
estimular, mover, instar a la acción, sin la
cual las enseñanzas sociales de la Iglesia
serían letra muerta”, aseveró
el presidente de la República.
Durante
su discurso, que se extendió alrededor de 40
minutos, mencionó que la ética cristiana
del amor demanda aceptar que los derechos no se agotan
en su promulgación formal, que su ejercicio
no puede ser separado de las condiciones materiales
en que viven las personas, y que la miseria y la exclusión
son formas graves de violación de los derechos.
La dignidad humana, incluye cosas muy concretas y
reales como: casa, comida, trabajo, seguridad, salud,
educación, transporte y recreación,
aseguró el mandatario.
El presidente al referirse a las marcadas diferencias
sociales que aumentan cada día más en
el país dijo que: “La pobreza no es vergüenza
para el pobre, sino para el que tiene de sobra, el
que extiende la mano para pedir, se humilla menos
que el que vuelve la espalda para ignorar”.
Para finalizar con su participación en la clausura
de la II Semana Social, Oscar Arias agregó,
“Si asumimos este enorme desafío de la
mano del Evangelio, guiados por la ética del
amor y la dignidad, armados con el coraje y la voluntad
de ser mejores, Cristo será la luz para guiar
la brújula de Costa Rica, es tiempo de dejar
atrás los miedos y emprender el camino”.
La II Semana Social de Costa Rica, “La ética
cristiana: una luz para el siglo XXI” se
realizó en San José del 28 de agosto
al 1 de septiembre, contó con importantes expositores
nacionales e internacionales y fue organizada por
el Arzobispado de San José, la Escuela Social
Juan XXIII y la Universidad Juan Pablo II.
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Viernes
1 de Setiembre del 2006
Sr.
Eduardo Regal
Coordinador General del Movimiento de Vida Cristiana,
Perú.
“El
ser humano debe descubrirse a sí mismo para
responder éticamente a la sociedad”
El Sr. Eduardo Regal, Coordinador
General del Movimiento de Vida Cristiana (MVC) intervino
hoy en el marco de la II Semana Social que se realiza
en San José de Costa Rica y que organiza el
Arzobispado costarricense, la Escuela Social Juan
XXIII y la Universidad Juan Pablo II.
Regal se refirió a
la ética como camino de la vida personal y
social y manifestó que es necesario que el
ser humano entre en sí mismo con la intención
de conocerse y entender cuál es su misión;
para esto es necesario primero encontrar a Cristo,
único que responde a estos cuestionamientos.
El conferencista afirmó
que en esta búsqueda Jesucristo se revela al
ser humano, para que se descubra como creación
divina; sin embargo, el mundo parece tener un rumbo
distinto al plan de Dios, presentando distorsiones
tales como: el pecado, el cual deja en tinieblas al
ser humano, nublando el pensamiento y como consecuencia
obstaculiza el buen obrar.
Otra distorsión, señalada
por Regal, se presenta en que todo es dirigido al
relativismo de los valores, con la afirmación,
“el fin justifica los medios” así
el bien y la verdad desaparecen frente al surgimiento
de tendencias que devalúan al hombre.
En este contexto, el Coordinador
General de MVC recordó que la falta de Dios
lleva a excluir los propios valores, haciendo que
la propia legislación reemplace los verdaderos
derechos con otros que parecen buenos como “el
derecho al aborto”.
Regal afirmó, que hoy
la humanidad entra en grandes desafíos, en
los cuales la vida humana es valorada por su utilidad,
lo que hace que sea gravemente devaluada. “Lo
paradójico es que ahora se habla más
de los derechos humanos, pero se desmerita la ética
de la vida y del valor real del ser humano”
agregó.
El coordinador general del
MVC manifestó que el poco valor dado a la vida
humana, trae como consecuencia la imparable violencia,
la miseria, los ataques incesantes a las familias
y la fe católica, y señaló que
en este contexto el poder, el tener y el placer pasan
a ser lo que mueve a las personas.
“Es por esto, que en
la medida en que los gobernantes se mantengan lejos
de Dios, sus obras carecerán de bondad y bienestar
para la sociedad, por lo tanto, la clave es mantenerse
en Jesús que es modelo; de esta forma la primera
responsabilidad del ser humano será la santidad,
no por compromiso, sino por que es el llamado de Jesús
a dar un verdadero cambio, para que el actuar, el
pensar y el vivir de cada individuo lleve a una transformación
de la sociedad” aseguró Regal.
El conferencista enumeró
tres exigencias de la ética cristiana para
que el ser humano pueda alcanzar una donación
efectiva en favor de la sociedad: Primero, el ejercicio
de la libertad a través de la verdad, segundo
la aplicación del mandamiento del amor, único
capaz de sembrar el servicio en el ser humano; y por
ultimo la reconciliación con los demás,
ya que de aquí se desprende el llamado a vivir
en comunión con Jesucristo, pues sin Él,
el hombre no puede encontrar la plenitud.
Para finalizar, Regal resaltó
que la ética es la expresión central
de un pueblo cristiano, reconociendo que la vida social
no es una carga humana sino al contrario, capacita
al individuo en el servicio por los demás.
Agregó que, el resultado del trabajo de cada
uno, debe ser volver a las instituciones sociales,
sirviendo de ayuda en la primera institución
social que es la familia.
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